Ten cuidado de no acercarte demasiado, porque este espeluznante prisionero de 100 cm parece que va a escapar de su celda en cualquier momento. Su aterradora cara de esqueleto y sus ojos que brillan de un rojo intenso le dan un aire siniestro. En cuanto el sensor de sonido capta algo, la decoración se activa automáticamente y el prisionero empieza a moverse de forma inesperada. Perfecto para sorprender a los visitantes desprevenidos con un buen susto.
- Decoración de preso terrorífico con cara de esqueleto
- Altura: aprox. 100 cm
- Incluye un sensor de sonido que reacciona a los ruidos del entorno
- Se activa automáticamente en cuanto el sensor detecta un ruido
- Realiza movimientos inesperados para crear un efecto de susto muy realista
- Los ojos que se iluminan de un rojo intenso le dan un aspecto aún más amenazador
- Queda especialmente bien en un ambiente oscuro o con luz tenue
- Queda genial como parte de una escenografía más amplia de prisión o de terror
- Es ideal para la puerta de entrada, en un rincón oscuro del lugar de la fiesta o en una casa encantada
- Un complemento espeluznante para fiestas de Halloween, noches de «truco o trato» y fiestas temáticas de terror