Con su detallado diseño de calavera y su aspecto siniestro, este cuenco llama la atención en la mesa. Perfecto para servir dulces, patatas fritas u otras golosinas en una fiesta de terror o para repartir caramelos durante el truco o trato. Con un diámetro de 26 cm, ¡hay espacio suficiente para todas esas golosinas!