Las cápsulas de sangre son seguras para uso interno. La cápsula se deshace en la boca. Para crear una hemorragia oral, mezcla el contenido en polvo de la cápsula con saliva. No debe utilizarse en niños menores de 12 años.
Las cápsulas de sangre no se pueden lavar de la ropa. Aclara bien las posibles manchas con agua tibia primero, y luego lávalas en la lavadora.